HAGADAH SHEL SHAVUOT P2

Primer Lector: (Luego del protocolo previo, se continúa diciendo): “En el mes de Siván, en Israel, se efectúa la cosecha. En esta época del año podemos ver las máquinas de los agricultores cosechando las verdes extensiones de kibbutzim y moshavim. Después de la cosecha de los granos es el turno de los frutos de los

Primer Lector: (Luego del protocolo previo, se continúa diciendo): “En el mes de Siván, en Israel, se efectúa la cosecha. En esta época del año podemos ver las máquinas de los agricultores cosechando las verdes extensiones de kibbutzim y moshavim. Después de la cosecha de los granos es el turno de los frutos de los árboles: peras, manzanas, uvas, duraznos, ciruelas, etc. Las sinagogas del país, como las de la diáspora, son adornadas con los productos de la naturaleza y la fiesta adquiere singular realce entre los pobladores agrícolas. En los kibbutzim y moshavim se acostumbra desfilar presentando los frutos de la producción agrícola, costumbre que se ha extendido a presentar ante la comunidad las primicias de todas las áreas de la vida comunitaria también de la industria y también a los bebés nacidos durante ese año”.

Segundo Lector: “Shavuot es la fiesta de la recepción de la Torá. No es solo la conmemoración de la Revelación Divina en el Monte Sinaí, a través de la promulgación de los Diez Mandamientos y de la ley oral y escrita por medio de Moisés, nuestro maestro. Shavuot es aquél momento en que la Torá fue dada, “Z’man Matan Toratenu”. Es el día de la Toráh, el día de la Asamblea, el Día que marca la unión matrimonial entre el Eterno por un lado, como esposo, e Israel por el otro, como esposa y la Toráh, como el documento nupcial, la Ketuvá que nos une para siempre”.

Tercer Lector: “Cada año, esta fecha tiene sobre nosotros una influencia espiritual propicia para nuestra integración espiritual a la Torá, y para la adaptación de nuestra vida a Su Verdad. Año tras año, recibimos nuevamente la Torá en Shavuot. Sin embargo, esto está condicionado por nuestra disposición para recibir este tesoro espiritual, que HaShem nos ha dado para nuestro beneficio eterno. Shavuot es también la fiesta de los primeros frutos –‐Yom Habikurim–‐ 26 pues en este día, el pueblo traía al 16 Templo una ofrenda de dos panes, hechos con el nuevo trigo de la primera cosecha del año. Por lo tanto, el nombre de “nueva ofrenda” simboliza la renovación espiritual por la que atravesamos cada vez que recibimos, una vez más, la Torá”.

Cuarto Lector: La Fiesta de Shavuot debe impresionarnos y hacernos apreciar el maravilloso regalo que hemos recibido del Eterno aquel día, en el Monte Sinaí: la Torá, la cual debe guiar nuestras vidas. No debemos olvidar que la existencia de nuestro pueblo depende totalmente del cumplimiento de las Mizvot. Sin la Torá, el destino de la nación judía hubiera sido como el de todas las naciones de épocas tempranas, que llegaron a ser imperios mundiales pero finalmente desaparecieron sin dejar rastros. La Torá es el corazón de nuestro pueblo, y sin ella no hay judaísmo. Si queremos que la nación Judía continúe su existencia, debemos dirigirnos constantemente a la fuente de nuestro bienestar. De ese modo las futuras generaciones continuarán esta dorada cadena originada en el monte sinaí”.

Quinto Lector: “Los israelitas llegaron al desierto de Sinaí a los tres meses de haber salido de Egipto. Después de partir de Refidín, se internaron en el desierto de Sinaí, y allí en el desierto acamparon, frente al monte, al cual subió Moisés para encontrarse con Eloah. Y desde allí lo llamó el ETERNO y le dijo: «Anúnciale esto al pueblo de Jacob; declárale esto al pueblo de Israel: “Ustedes son testigos de lo que hice con Egipto, y de que los he traído hacia mí como sobre alas de águila. Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.”» Comunícales todo esto a los israelitas.» Moisés volvió y convocó a los ancianos del pueblo para exponerles todas estas palabras que el ETERNO le había ordenado comunicarles, y todo el pueblo respondió a una sola voz: “Naase Venishma” Cumpliremos con todo lo que el ETERNO nos ha ordenado.

Aseret Hadibrot

Así que Moisés le llevó al ETERNO la respuesta del pueblo, y el ETERNO le dijo: Voy a presentarme ante ti en medio de una densa nube, para que el pueblo me oiga hablar contigo y así tenga siempre confianza en ti. Moisés refirió al ETERNO lo que el pueblo le había dicho, y el ETERNO le dijo: Ve y consagra al pueblo hoy y mañana. Diles que laven sus ropas y que se preparen para el tercer día, porque en ese mismo día yo descenderé sobre el monte Sinaí, a la vista de todo el pueblo…. Sólo podrán subir al monte cuando se oiga el toque largo de la trompeta. En cuanto Moisés bajó del monte, consagró al pueblo; ellos, por su parte, lavaron sus ropas. Luego Moisés les dijo: «Prepárense para el tercer día, y absténganse de relaciones sexuales.» En la madrugada del tercer día hubo truenos y relámpagos, y una densa nube se posó sobre el monte. Un toque muy fuerte de trompeta puso a temblar a todos los que estaban en el campamento. Entonces Moisés sacó del campamento al pueblo para que fuera a su encuentro con Eloah, y ellos se detuvieron al pie del monte Sinaí. El monte estaba cubierto de humo, porque el ETERNO había descendido sobre él en medio de fuego. Era tanto el humo que salía del monte, que parecía un horno; todo el monte se sacudía violentamente, y el sonido de la trompeta era cada vez más fuerte. Entonces habló Moisés, y Eloah le respondió en el trueno. El ETERNO descendió a la cumbre del monte Sinaí, y desde allí llamó a Moisés para que subiera. Cuando Moisés llegó a la cumbre, el ETERNO le dijo.

Nota: A continuación la lectura de los diez mandamientos precedido por el shofar y sus correspondientes traducciones al español e inglés.

Líder: Hermanos y Hermanas de la casa de Israel, en memoria de aquél día cuando nos fue entregada la Toráh y escuchamos las Diez Declaraciones Divinas, estemos todos en pie, en total silencio y escuchemos cada uno de los diez mandamientos precedidos por el sonido del shofar. Después de cada mandamiento, con la firme intención de recibir todos de nuevo la Toráh y renovar así nuestro pacto con HaShem y con Mashiaj, al concluir cada mandamiento digamos Amén:

 

 

Primer Mandamiento (shofar “Tekia”) אנכי יהוה אלהיך “Anojí Adonai Eloheija”. Yo soy El Eterno, tu Eloah. Y digamos Amén: (Amén).

Segundo Mandamiento: (Shofar “Tekia”) לא יהיה לך אלהים אחרים על פני “Lo Yijyé Lejá Elohim Ajerim Al Panay” No tendrás otros dioses delante de mí. Y digamos Amén: (Amén).

Tercer Mandamiento (Shofar “Tekia”) לא תישא את שם יהוה אלהיך לשוא “Lo Tisá Et Shem Adonai Eloheija Lashav” No tomes el nombre del Eterno tu Eloah en vano. Y digamos Amén: (Amén).

Cuarto Mandamiento (Shofar “Tekia”) זכור את יום השבת לקדשו “Zajor Et Yom HaShabat Lekadeshó” Recuerda el Día Shabat para santificarlo.

Quinto Mandamiento (shofar “Tekia”) כבד את אביך ואת ימך “Cabed Et Abeija Ve Et Imeja” Honra a tu padre y a tu madre. Y digamos Amén: (Amén).

Sexto Mandamiento (shofar “Tekia”) לא תרצח “Lo Tirtzaj”. “No asesinarás” Y digamos Amén: (Amén)”.

Séptimo Mandamiento (Shofar “Tekia”) לא תנאף “Lo Tinaf” No cometas inmoralidad sexual. Y digamos Amén: (Amén).

Octavo Mandamiento (Shofar“Tekia”) לא תגנב “Lo Tignob” No robarás (Y digamos Amén).

Noveno Mandamiento (Shofar“Tekia”) לא תענה ברעך עד שקר “Lo Taané Bereajá Ed Shaker” No digas falsedades sobre tu semejante. (Y digamos Amén).

Décimo Mandamiento (Shofar “Tekia Gedolah”) לא תחמד “Lo Tajmod” No codiciarás (Y digamos Amén).

Nota: A continuaciones todas las familias pasan por la jupá y tocan el Sefer Toráh como señal de renovación de votos. Una vez tocan y reverencian el sefer Toráh, regresan a sus puestos.

Sluján Orej

Instrucciones: Se trata del banquete festivo en sí, para el cual debemos esmerarnos a los efectos de que sea lo más sabroso y variado posible tanto en carnes, pescados como demás delicias.

Yigdal Elohim

Exaltado sea el Eloah viviente y loado; el existe y no hay límite de tiempo para Su existencia. Y digan Amén. Él es Uno y Único y no hay unicidad como la suya. Inescrutable e infinita es au unicidad. Y digan Amén. No tiene semejanza de cuerpo ni es corpóreo; ni tiene comparación su santidad. Y digan amén.

El precedió a todo ser que fue creado; Él es el primero, y nada le antecedió.

He aquí que Él es el amo del universo para toda criatura. El manifiesta Su grandeza y su soberanía. Y digan amén.

Su emanación profética El concedió a Su pueblo atesorado y esplendoroso. Y digan amén.

No se levantó más en Israel otro como Moshé, un profeta que percibió claramente su visión, y quien anunció a Israel que el Eterno enviaría otro profeta, más grande que él para consumar la redención de todo Israel y del mundo. Y digan amén.

Una Torá de Verdad entregó Eloah a Su pueblo, por medio de Su profeta, Moshé, siervo fiel en toda Su casa. Y digan amén.

Eloah no cambiará ni modificará su ley por ninguna otra, por toda la eternidad. Y digan Amén.

El prevé y conoce nuestros más hondos secretos; el percibe el fin de cada cosa desde su inicio. Y digan amén.

El recompensa bondadosamente a cada hombre conforme a sus actos, e impone el mal al malvado conforme a su maldad. Y digan Amén.

El final de los días enviará de nuevo a nuestro Mesías para redimir a los que esperan Su salvación final. Y digan Amén.

Eloah resucitará a los muertos por Su abundante bondad. Bendito sea por siempre jamás au nombre ensalzado. Y digan amén.

La Torá de Moshé es verdad, y también su profecía. bendito es por siempre y para siempre su nombre ensalzado. Y digan amén.

La cuarta copa de vino

Líder: Levantemos todos la cuarta copa representativa del cuarto libro de la Toráh, el sefer bemidbar, y que el mérito de este libro nos traiga a todos jornadas de paz y no de guerra, jornadas de abundancia y no de escasez, jornadas de salud y no de enfermedad, jornadas de amplitud y no de estrechez, jornadas de alegría y no de tristezas.

Por la paz, la abundancia, la salud, la amplitud y la alegría y un año de fruto, de mucho fruto y de fruto que permanezca, ¡LeHayim! (Se bebe la cuarta copa y se vuelve a servir la quinta copa de la noche).

Medio kadish

Yitgaddal veyitkaddash Shemeh rabbá. (todos: Amén) Be„almá di verá kir„uteh, veyamlij maljuteh, veyitzmaj purkaneh, vikarev meshijeh. (Amén) Bejayyejón uvyomejón uvjayyé dejol-bet Yisrael, ba„agalá uvizmán kariv. Veimrú:. (Amén) Todos: Amen Yehé Shemeh rabbá mevaraj le„alam le„almé „almayyá yitbaraj. Veyishtabaj veyitpaar veyitromam veyitnassé veyithaddar veyit„al.lé veyithal.lal, Shemeh dekudshá Berij Hu. (Amén) Le„el.la min-kolbirjatá shiratá tushbejatá venejamatá daamirán be„almá. Veimrú: (Amén) que se magnifique y santifique su gran nombre (amén) en el mundo que creó según su voluntad, reine su reino, florezca su salvación y se acerque su mesías. (Amén) en sus vidas y en sus días y en la vida de toda la casa de Israel, pronto y en un tiempo cercano. Digan “amén”. Todos: Amen que su gran nombre sea bendito por siempre y para siempre bendito, alabado, honrado, exaltado, adorado, glorificado, elevado y loado sea el nombre del santo bendito sea. (Amén) por encima de toda bendición y canción, de toda alabanza y consolación expresada en este mundo. Digan “amén” (amén) (Nota: Al concluir el Medio Kadish, se levanta la copa con la mano derecha).

La quinta copa de vino

 Líder: Por el quinto libro de Moshé, el sefer devarim, con el cántico de la libertad, con el cántico de la bendición, con el cántico del shemá, con el cántico de toda la Toráh, por la eliminación de un mal juicio sobre los árboles, por la eliminación de todo mal decreto, por una cosecha buena y abundante en Israel y en el mundo.

¡LeHayim!

Bircat Hamazón

Costumbre Sefaradí Cuando un hombre o una mujer ingieren una cantidad de pan del tamaño de al menos un kesayit -29 gramos o el tamaño de una oliva- se debe rezar la Bircat Hamazón -Bendición por el Sustento- una vez se concluye la comida. Esta berajá se dice sentado, no se debe distraer cuando la hace y hacerlo con respeto y agradecimiento al creador. Se acostumbra entre semana retirar los utensilios de metal sobre la mesa cuando se dice la berajá. Después de haber comido se acostumbra lavarse los dedos hasta los nudillos.

Esta bendición se llama Máyim Ajaronim -Aguas Postreras-. Se obliga a los hombres aunque las mujeres pueden o no optar por hacerlo. Se acostumbra utilizar una vasija especial para ello.

 Salmo 67

Lamnatséaj. Para el conductor, sobre Neguinot, un canto musical. Que Eloah nos otorgue gracia y nos bendiga, que Él ilumine Su rostro junto con nosotros (selá). A fin de hacer conocer Tus caminos en la tierra, Tu salvación en todos los pueblos. Los pueblos te reconocerán, Oh, Eterno, todos los pueblos te reconocerán. Las naciones se alegrarán y entonarán cánticos, pues juzgarás a los pueblos con rectitud y guiarás a las naciones en la tierra (selá). Los pueblos te reconocerán, Oh, Eterno, todos los pueblos te reconocerán. La tierra brindará su fruto y El Eterno, el Eloah de nuestros padres nos bendecirá. Hashem nos bendecirá y le temerán todos los confines de la tierra. Abarejá. Bendeciré al Eterno en todo momento; Su alabanza siempre estará en mi boca. Al final de haber escuchado todo: a Eloah temerás y cumplirás Sus mandamientos, porque esto es todo el ser humano. Mi boca expresara la alabanza del Eterno y todo ser de carne bendecirá Su santo Nombre por siempre y para siempre. Y nosotros bendeciremos al Eterno, desde ahora y para siempre. ! Aleluya! Y me dijo: Ésta es la mesa que está delante del Eterno

Zimun

Líder: Vengan y bendigamos al rey altísimo y santo.

(Todos responden) Que el nombre del Eterno sea bendito desde ahora y para siempre.

Líder: Con el permiso del festival Sagrado; con el permiso de mis maestros y con el permiso de ustedes.

(En días seculares): Con el permiso del Rey Altísimo y Santo.

(Todos): Con el permiso del cielo.

(Líder): Bendigamos a (si hay miniam: a nuestro Eloah) Aquel que de lo Suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.

(Todos): Bendito es (si hay miniam: nuestro Eloah) Aquel que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.

Líder: (Repite) Bendito es (si hay miniam: nuestro Eloah) Aquel que de lo suyo hemos comido y por cuya bondad vivimos.

Bendito eres Tú, Eterno, Eloah nuestro, soberano del universo, el Eloah por cuya bondad nos alimenta, tanto a nosotros como a todo el mundo, con gracia, benevolencia, holgura y misericordia. Él proporciona el pan a todas las criaturas porque su benevolencia es eterna. Y por Su inmensa bondad nunca nos faltó ni nos faltará jamás el sustento. Pues él alimenta y sustenta a todos, au mesa está preparada para todos y él prepara alimento y sustento para todas las criaturas que creó con su misericordia y Su inmensa bondad, tal como está escrito: abres tu mano y satisfaces el deseo de todo ser vivo. Bendito eres tú, Eterno, que sustenta a todos.

Te agradecemos, Oh, Eterno, Eloah nuestro, por haber dado en herencia a nuestros antepasados una tierra codiciable, buena y amplia; la alianza, la Torá, la vida y el sustento. Por habernos sacado de la tierra de mitzráyim y habernos redimido de la casa de esclavos. por tu alianza que sellaste en nuestra carne, por tu Torá que nos enseñaste, por las leyes de tu voluntad que nos hiciste saber y por la vida y el sustento con que nos alimentas.

Y por todo ello, Oh, Eterno, Eloah nuestro, te agradecemos y bendecimos Tu nombre, como está escrito: Comerás y te saciarás y bendecirás al (verter una gota de vino de la copa) Eterno, tu Eloah, por la buena tierra que te ha dado. Bendito eres tú, Eterno, por la tierra y por el sustento. Ten misericordia, Oh, Eterno, Eloah nuestro, de tu pueblo Israel, de la ciudad de Yerushaláyim, del monte de Tzión, la morada de tu gloria, de tu santuario, de tu sede y tu santo lugar, así como de la casa grandiosa y santa que fue consagrada a tu nombre. Padre nuestro: danos paz, danos alimento, sustento y prosperidad; líbranos de todas nuestras tribulaciones. Y por favor, no nos hagas depender, Oh Eterno, Eloah nuestro, de donaciones ni préstamos de seres mortales, sino solo de tu mano llena y amplia, rica y abierta. Sea tu voluntad que no seamos avergonzados en esta vida ni abochornados en el mundo venidero. Y restaura el reinado de tu justo Mashiaj, tu ungido, prontamente y en nuestros días.

Complácete en fortificarnos, oh Eterno, Eloah nuestro, en tus mandamientos y en el mandamiento de tus santas convocaciones, pues éste es un día grande y santo delante de ti. En el descansaremos, reposaremos y obtendremos placer conforme a los decretos de tu voluntad. Que no haya tribulación ni aflicción en el día de nuestro reposo. Muéstranos la consolación de Tsiyón, prontamente y en nuestros días, pues tú eres el señor de consolaciones. Y aunque hemos comido y bebido no por ello hemos olvidado la destrucción de tu casa grandiosa y santa. Nunca nos olvides tú ni nos abandones, pues tú eres el Eloah soberano, grandioso y santo.

Y reconstruye a Yerushaláyim, tu ciudad prontamente y en nuestros días. Bendito eres Tú, Eterno, que reconstruye a Yerushaláyim. (En voz baja:) Amén.

Bendito eres Tú, Eterno, Eloah nuestro, Soberano del universo, por siempre Eloah, nuestro Padre y nuestro Rey; nuestro soberano; nuestro creador; nuestro redentor; nuestro santo, el santo de Yaakov; nuestro pastor, el pastor de Yisrael; el rey bondadoso y bienhechor para todos; que cada día ha hecho, hace y hará el bien por nosotros; que nos ha proveído, nos provee y nos proveerá para siempre gracia, bondad y misericordia; respiro salvación y toda benevolencia. Amén

Que el misericordioso sea loado sobre su trono de gloria. Que el misericordioso sea loado en el cielo y en la tierra. Que el misericordioso sea alabado en nosotros por todas las generaciones. Que el misericordioso realce el orgullo de su pueblo. Que el misericordioso sea glorificado en nosotros por toda la eternidad. Que el misericordioso nos sustente con honor y no con bajeza; de una manera permitida y no prohibida; con tranquilidad y no con sufrimientos. Que el misericordioso nos otorgue paz entre nosotros. Que el misericordioso envíe bendición, holgura y prosperidad en todas las obras de nuestras manos. Que el misericordioso haga prosperar nuestros caminos. Que el misericordioso rompa pronto el yugo del exilio que pesa sobre nuestros cuellos. Que el misericordioso nos conduzca prontamente a nuestra tierra. Que el sisericordioso nos prodigue una curación completa, curación del alma y del cuerpo. Que el misericordioso extienda hacia nosotros Su mano generosa. Que el misericordioso bendiga a cada uno de nosotros por su gran sombre, tal como fueron bendecidos Abraham, Yitzjak y Yaakov: en todo, de todo y con todo. Que así seamos bendecidos todos juntos con una bendición completa. Que así sea su voluntad y digamos: Amén. Que el misericordioso extienda sobre nosotros su pabellón de paz.

Que el misericordioso nos haga heredar un mundo que sea todo de shabat y de reposo para la vida eterna.

Que el misericordioso implante su Torá y el amor a él en nuestros corazones y que el temor a él esté en nuestros rostros para que no pequemos. Y que todos nuestros actos sean en aras del cielo.

(Un invitado puede agregar la siguiente bendición):

 Que el Eloah misericordioso bendiga esta mesa sobre la que hemos comido; que la provea de todos los manjares del mundo y sea como la mesa de nuestro padre Abraham, dispuesta para todo el que tiene hambre y sed. Que no falte en esta mesa ningún bien. Que el Eloah misericordioso bendiga al dueño de esta casa y al anfitrión de esta comida: a él, a sus hijos, a su esposa y a todo lo que es suyo. Que Eloah conserve a todos sus hijos y que sus bienes se multipliquen. Que el Eterno bendiga su hogar y que el producto de sus manos sea bien recibido. Que sus negocios y los nuestros prosperen y que estén cercanos. Que no se le presente ni a él ni a nosotros ninguna situación que induzca al pecado, ni a pensamientos de iniquidad. Que siempre esté alegre y gozoso durante todos sus días; con riqueza y honores, desde ahora y para siempre. Que no sea avergonzado en esta vida ni abochornado en el mundo venidero. Amen, que así sea Su voluntad.

Que el misericordioso nos otorgue vida y nos haga merecer prontamente los días del Mesías, la reconstrucción del santo templo y la vida en el mundo venidero. Él es una torre y confiere gracia a su ungido David y a su descendencia, eternamente. Los leoncillos padecieron necesidad y hambre, pero los que buscan al Eterno no carecerán de bien alguno. joven fui y ya he envejecido, pero nunca he visto desamparado al justo, ni a sus hijos mendigando pan. Pasa el día actuando con benevolencia, prestando; su descendencia será por bendición. Que lo que hemos comido sea para saciedad, y lo que hemos bebido para salud. Que lo que ha sobrado sea para bendición, tal como está escrito: Y puso delante de ellos y comieron, y les sobró conforme a la palabra del Eterno. Benditos serán para el Eterno, que creó los cielos y la tierra. Bendito es el varón que confía en el Eterno. El Eterno dará fortaleza a su pueblo, el Eterno bendecirá a su pueblo con paz. Que el Hacedor de la paz en las alturas, por su misericordia haga la paz para nosotros y para todo su pueblo Yisrael. Y digan: Amén.

Bendigamos -Canción Sefaradí

 Bendigamos al Altísimo, Al Señor que nos crió, démosle agradecimientos por los bienes que nos dió.

Alabado sea su Santo Nombre, El que siempre nos apiadó.Load al Señor que es bueno, Que para siempre su merced.

Bendigamos al Altísimo, por su ley primeramente, Que liga a nuestra raza con el cielo continuamente,

Alabado sea su Santo Nombre, El que siempre nos apiadó. Load al Señor que es bueno, Que para siempre Su merced.

Bendigamos al Altísimo, por el pan segundamente, y todos los manjares que comimos juntamente. Pues comimos y bebimos alegremente nos apiadó. Load al señor que es bueno, Que para siempre su merced. Bendita sea la casa esta, el hogar de su presencia, sonde guardamos su fiesta, con alegría y permanencia.

Alabado sea su santo nombre, porque siempre nos apiadó. Load al Señor que es bueno, Que para siempre su merced. Odu LaAdonai ki tov, ki le olam jasdó Odu LaDonai ki tov, ki le olam jasdó.

 

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