EL POTENCIAL ESCONDIDO EN LA LLEGADA DEL DÍA 50 DEL OMER

Shavuot es una celebración establecida por el Eterno en la Toráh, su nombre significa “semanas”,esto es así, porque a partir del segundo día de Pésaj, comenzamos a contar siete semanas hasta llegar al día 50º que marca esta festividad, en este proceso el Eterno nos manda que contemos cada día hasta llegar al día 50 como está escrito:

Vaykra (Levítico) 23:15-16

15.-Contarán para ustedes, desde el otro día del Shabat, desde el día que ustedes trajeron el Omer mecido, siete semanas completas serán. 16. Hasta al otro día de la séptima semana, contarán cincuenta días. Entonces ofrendarán una oblación nueva al Eterno.

 Hemos aprendido de nuestros mayores, que cuando encontramos en las escrituras sagradas expresiones como “sal por ti” לד לד, la Toráh nos enseña, que es una acción que traerá como consecuencia un beneficio, de modo que en el capítulo 12 de Génesis, donde estudiamos la parashá lej leja, el Eterno le dice a Avraham Avinu, “sal por ti”: – por tu bien, por tu propio beneficio- ; Abraham debía confiar en las promesas de HaShem, y creer firmemente, que de su simiente saldría una nación que tendría el privilegio sobre las demás naciones de servir al Di-o Eterno.

De modo que cuando nos encontramos con las palabrasוספרתם לכם Usefartem Lajem- contaréis para vosotros, debemos asumir, que tiene el mismo significado por similitud de expresiones como “para vuestro beneficio”.

Pero ¿Cuál es el beneficio de contar 7 semanas, día tras día hasta llegar a la fiesta de Shavuot?

La elevación espiritual de sefirat ha omer.

Durante los días del conteo del Omer, desde el día luego de Pésaj, hasta el día 49, se realiza un ejercicio que tiene por objetivos:

Cumplir con una mitzva o mandamiento, que solo puede ser realizado en una temporada especial una vez al año realizar una terapia espiritual, a través de los siete atributos del Eterno, y las siete combinaciones de los mismos, los siete atributos son los siguientes:

El primero es Jesed, “benevolencia”.

El segundo es Guevurá, “fuerza” o “poder”

El tercero es Tiferet, “belleza”

El cuarto es Netzaj, “infinidad”

El quinto es Hod, “esplendor”

El sexto es Iesod, “fundación”.

El atributo final es Maljut, “reinado”

Cada uno de estos atributos, nos llama a la conciencia de ellos aplicándolos a nuestras vidas, por ejemplo, si aumentamos actos de benevolencia, de esta manera las combinaciones de los atributos nos llevarán a meditar en cómo podemos ser benevolentes y al mismo tiempo justos.

Ésta es una terapia, que nos hace conscientes de la aplicación de dichos atributos, (este tema lo revisaremos en otro artículo con más detalle). Por el momento, tenemos la información básica necesaria para comprender lo que implica la elevación espiritual de los días de la cuenta del Omer.  Junto con esta terapia, se da lugar a un recurso que nos permite acceder a una revelación de la manifestación divina, en un nivel más amplio. Para poder entender este recurso es necesario que revisemos lo siguiente:

La Toráh dice: “contaréis 7 semanas completas”, cada semana contiene 7 días, estos siete días representan el mundo natural o lo que llamamos el olam ase (este mundo físico) sujeto a las leyes físicas, como el tiempo y el espacio. El número siete según la Toráh, representa lo que podríamos llamar la perfección alcanzable, al hablar de perfección, normalmente nos referimos a uno de los atributos del Eterno, pero cuando decimos perfección alcanzable, nos referimos a lo que cada hombre o mujer puede desarrollar de acuerdo a las capacidades y dones que recibimos de HaShem, que nos permite tener entrada a la revelación de la perfección divina, y que marca, por un lado, la obligación de buscar el mejoramiento, y por otro, la realidad de lo que llamamos perfección alcanzable, que dista mucho de la perfección de HaShem, siendo ésta la forma más grande y sublime de perfección, en todos los ámbitos. Así pues, el número 7 representa esa perfección dentro del mundo físico, y lo que cada individuo debe hacer para alcanzar su potencial, es lo que llamamos perfección alcanzable. Cada uno de los siervos de HaShem, tenemos el potencial de adquirir esa perfección alcanzable.

Si notamos, la mitzva dice: contaréis 7 semanas completas hasta llegar al siguiente día, el número 50, cada semana tiene 7 días, si multiplicamos 7 semanas por 7 días, esto nos dará por resultado 49, estos días representan la perfección alcanzable por medio de la elevación espiritual de Sefirat Ha Omer o la cuenta del Omer, al concluir el ciclo natural de 7 días; y semejante a lo que está registrado en la parashá shemini, se accede al día octavo, nada más y nada menos que la zona de milagros, la revelación de la perfección divina.

Al observar la revelación del Sinaí, nos encontramos en el día 50, que bien puede corresponder al acceso a Shemini (zona de milagros); el día en que se entregó la Sagrada Toráh, los hijos de Israel fueron testigos de la manifestación divina por medio de sonidos que superaron lo racional.

Pero, ¿los sonidos se pueden ver?

Por supuesto, hablamos de la capacidad de ver los sonidos, sin la ayuda de equipos especializados que captan e interpretan las ondas sonoras, la expresión de la Toráh representa la capacidad de mirar algo por medio del ojo humano, que no es accesible, si no por medio de un milagro.  Éste y otros milagros se hicieron presentes en la revelación del Sinaí y son representados por el día octavo o el número 8.

La revelación sobrenatural luego de la resurrección de nuestro Ribi en Shavuot.

 Para el año 3791 de la creación, según relatan los escritos del Código Real, el Ribi ascendió a los cielos ante los ojos de sus discípulos; no sin antes anticipar que la presencia divina les acompañaría en su labor y Avoda.

Hch 1:3 A quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Di-os.

Hch 1:4 Y estando juntos, les mandó: “No se alejen de Yerushaláyim, esperad allí la promesa del Padre, que habéis oído de mí.

Hch 1:5 Porque Yohanán ciertamente purificó con agua, más vosotros seréis purificados con la Rúaj HaKodesh dentro de no muchos días”

Estos cuarenta días, en los cuales se presentó el Ribi a sus discípulos, corresponden a los 40 días dentro de la cuenta del Omer, esto quiere decir, que aún faltaban 10 días para realizar la celebración sagrada de Shavuot. Al llegar Shavuot, conocido hoy en día en el mundo occidental como pentecostés, la presencia divina se reveló de forma sobrenatural, debido a que las condiciones que correspondían a los discípulos del Ribi se cumplieron, ellos hicieron lo que debían para llegar a la perfección alcanzable, que luego se revelaría al día octavo, (día de milagros). La manifestación sobrenatural de HaShem provocó que los discípulos del Ribi aumentaran su fe ante la indudable revelación del Mashiaj resucitado.

Hay que decir, que los milagros y las evidencias sobrenaturales de la presencia divina, no tienen el objetivo de iniciar la fe de alguien, o provocar que la gente crea, sino más bien, son el resultado del camino que realiza el hombre para lograr la perfección alcanzable, y de esta manera conseguir que HaShem se revele más y más, entre y con nosotros.

Así que las palabras: contarán para ustedes וספרתם לכם  Usefartem Lajem, deben ser un exhorto, no solo a cumplir la mitzva, sino a estar dispuestos a perfeccionarnos para ser dignos de recibir una mayor revelación de Di-os en nosotros.

Hoy más que nunca, debemos ser conscientes de la enorme responsabilidad que tenemos, de buscar esa elevación espiritual para que se cumpla lo que está dicho: “los que se santifican, santifíquense más”, evidentemente para ser dignos de que el Reino de los cielos se manifiesta aún más.  Por tanto, seamos diligentes al cumplir con los mandamientos, como es el caso de la cuenta del Omer

Que este año seamos todos elevados y seamos dignos de entrar en el área de milagros y que seamos dignos de mirar y escuchar las cosas que solo pueden revelarse por la manifestación soberana y extraordinaria de HaShem en nuestras vidas.

Por Imanuel Ben Avraham.

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Aida Ruiz Millán
Miembro

Gracias muy buen artículo y estaré al pendiente y deseosa de que escriba más al respecto segura de que quedó aún mucho mas por compartir.
Brajot

Esther Carranque Rico
Guest
Esther

Solo quería saber si esta fiesta de entrega de la Torah se refiere a las primeras tablas o a las segundas tras el pecado del becerro de oro. Si me lo pueden contestar se lo agradezco. Soy Esther, estudiante del Rab en Madrid, España.